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Atenas

Attica 06-13 Athens 22 View from Acropolis Hill - Museum of Ancient Agora.jpg

Nombre
Datos básicos
Localización
Geografía
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Atenas (griego antiguo: Ἀθῆναι, romanización: Athēnai, griego moderno: Αθήνα, romanización: Athína) es la capital de Grecia y actualmente la ciudad más grande del país.

Toponimia

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Atenea, diosa patrona de Atenas, en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas.

La etimología del nombre no es segura. El nombre en griego antiguo es θναι (Athēnai), que es una forma plural. Puede ser el plural mayestático de la diosa Atenea, protectora de la ciudad, que habría tomado su nombre en su honor; pero también es posible que la diosa haya tomado el nombre de la ciudad, y no a la inversa, y la forma plural se debería a que originalmente Atenas fuera un grupo de pequeños pueblos que acabaron por fundirse en una ciudad.

θναι (ya pronunciado Athine) fue recuperado como nombre oficial de la ciudad en el siglo XIX, y continuó siéndolo hasta el abandono del katharévousa en los años 1970, momento en el que se oficializó la variante del griego demótico, Αθήνα (Athína).

La ciudad es a veces referida en griego como «τ κλειν ν στυ», lo que significa en español «la ciudad gloriosa», o simplemente como «η πρωτεύουσα» (protevousa), «la capital».

Historia

Edad Antigua

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Acropolis de Atenas.

De acuerdo con la tradición, se fundó en el s XVI a. C., pero la presencia más antigua de una población humana en Atenas ha sido datada entre el undécimo y el séptimo milenio a. C. Hacia el 1400 a. C., en la era micénica, Atenas ya era una población importante, que poseía una fortaleza ubicada en la Acrópolis, dotada de los característicos muros ciclópeos. No se conoce si Atenas fue destruida al final de la era micénica, hacia el 1200 a. C., como ocurrió con otras ciudades, pero sí le afectó el declive de la civilización urbana que se produjo en los siglos siguientes.

Durante el primer milenio a. C., Atenas creció en importancia y poder para convertirse en una de las ciudades-estado dominantes de la Grecia Clásica. Aproximadamente entre los años 500 a. C. y 323 d. C. fue uno de los mayores centros culturales e intelectuales del mundo, y lugar de origen de muchas de las ideas definitorias de la civilización occidental, entre ellas el concepto de democracia.[1]

Durante los primeros siglos de su historia, la ciudad fue gobernada por reyes. Cuando éstos fueron depuestos, Atenas se convirtió en una oligarquía, el gobierno de la aristocracia. Desde ese tiempo sus principales autoridades fueron arcontes (magistrados).

Dracón codificó las severas leyes de Atenas (c 621 a. C.), pero Solón, el segundo gobernante y un sabio legislador, las humanizó (c 594 a. C.). Atenas fue una democracia; es decir, la gobernaban sus ciudadanos, aunque éstos constituían una minoría de la población total.

Durante el siglo VI y, en particular, el siglo V a.C., la ciudad fue el centro del arte y de la literatura griegos, fama que retuvo aun durante épocas de insignificancia política. Su período más glorioso comenzó con las guerras persas (V a. C.), cuando condujo a los griegos en una serie de victorias sobre las fuerzas imperiales persas. La primera victoria en Maratón (490 a. C.) sobre Darío I demostró al mundo atónito que los ejércitos de las pequeñas ciudades-estados griegas eran vastamente superiores a los enormes ejércitos del Imperio Persa. Diez años más tarde, Jerjes, el sucesor de Darío, atacó Grecia. Ganó la batalla de las Termópilas, y quemó Atenas, que había sido abandonada por sus habitantes, pero fue derrotado en la batalla naval de Salamina (480 a. C.) y en Platea y Micale (479 a. C.).

Más tarde Atenas fue la cabeza de la confederación griega, y bajo la hábil conducción de Pericles tuvo su edad de oro. La ciudad se levantó de las cenizas más hermosa que nunca antes. Sobre la Acrópolis, la abrupta colina central, se construyó el inmortal Partenón, la perla de todos los templos clásicos; también el encantador Erecteum y el magnífico Propileo.

Después de ese período, Atenas enfrentó a Esparta en una ruinosa lucha y perdió su supremacía ante Tebas. Fue derrota por Esparta en el año 431 a. C.

En el 338 a. C., Felipe de Macedonia conquistó Atenas y Tebas en la batalla de Queronea. Desde entonces fue un peón de Macedonia, de Alejandro y de los sucesores de Alejandro. La conquista romana fueron restando poder y prestigio a Atenas. En el 146 a. C., los romanos organizaron Grecia como la provincia de Acaya. Desde entonces, la ciudad estuvo bajo el dominio de Roma, pero gozó de considerable independencia local. Cuando Sulla la saqueó en el 86 a. C., experimentó sólo un corto período de retroceso, pues los romanos la embellecieron generosamente con edificios.

Por causa de su fama como madre de la cultura occidental, que incluye el arte, la literatura, la arquitectura y la filosofía, permaneció como una ciudad ilustre en los tiempos romanos, aunque no tuvo la importancia económica ni política de Corinto, la capital de la provincia. Fue especialmente famosa como asiento del saber, y su universidad era considerada como la mejor del mundo. Todas las principales escuelas filosóficas, platónica, estoica, epicúrea y peripatética, se desarrollaron en Atenas.[2]

El fin de la era clásica se sitúa en el año 529, con el cierre de las escuelas de filosofía.

Edad Media

Durante el Imperio Bizantino Atenas entró en decadencia, mientras el centro de poder bizantino en el actual territorio de Grecia se trasladaba a Mistra. Entre los siglos XIII y XV la ciudad cambió de manos varias veces, entre los griegos (bizantinos) y los caballeros franceses e italianos del Imperio Latino, que llegaron a establecer un ducado en Atenas; catalanes y sicilianos también ocuparon la ciudad en diversos momentos, y el Ducado de Atenas junto con el de Neopatria, pasaron a poder de la Corona de Aragón. Finalmente, en 1456 fue conquistada por el Imperio otomano.

En los siguientes tiempos primero la población declinó considerablemente, quedando reducida a 4.000 habitantes en su peor momento. Los otomanos hicieron de la ciudad un kaza (centro administrativo) y otorgaron libertad de culto a los no-musulmanes.

Edad Moderna

Desde el siglo XVII se estableció el sistema político-administrativo de “millet”, en el cual las poblaciones no musulmanes del Imperio fueron sujeto a una soberanía practicado mediante unos representantes (llamados dimogerontes) elegidos de entre y por los propios súbditos, quienes hacían de mediadores entre las autoridades otomanas locales y el pueblo griego local. La paz reinó en Atenas y la población llegó a 15 mil habitantes con los retornados. En esta era de paz en Atenas la economía local floreció.

Atenas sufrió un ataque veneciano en 1687, en el curso del cual un bombardeo veneciano fue responsable de la explosión que arruinó el Partenón, que había sido convertido en polvorín por las autoridades turcas. Tras la Guerra de la Independencia Griega (1821-1829) Atenas pasó a formar parte del nuevo Estado griego, y fue nombrada oficialmente capital de Grecia el 18 de septiembre de 1834.

Edad Contemporánea

Desde la creación del Estado griego moderno Atenas no ha dejado de aumentar su peso económico, influencia política y población. Durante el reinado del rey Otón se construyeron múltiples edificios públicos y Atenas comenzó a crecer de forma planificada, de acuerdo con las teorías urbanísticas de la época. Tras la derrota militar frente a Turquía en 1922 y el Tratado de Lausana, cerca de millón y medio de refugiados griegos procedentes de Asia Menor fueron acogidos en Grecia; gran parte de ellos se instalaron en campamentos a las afueras de Atenas, origen de municipios actuales como Nea Ionia o Nea Smyrni, lo que se tradujo en un crecimiento urbano explosivo y desordenado. La siguiente oleada inmigratoria se produjo tras la Segunda Guerra Mundial, durante la cual Atenas fue ocupada por fuerzas alemanas, cuando la población de muchas zonas rurales e islas se trasladó a Atenas. Se produjo nuevamente un crecimiento rápido y desordenado, que está en el origen de los problemas urbanísticos que sufre la ciudad, como los relacionados con el tráfico y la contaminación.

En septiembre de 1999 el área metropolitana de Atenas sufrió un terremoto que provocó 143 víctimas mortales, daños en miles de edificios y en algunas piezas expuestas en el Museo Arqueológico Nacional. Las grandes obras de infraestructura realizadas desde el ingreso de Grecia en la Unión Europea, especialmente para la preparación de los Juegos Olímpicos de 2004, han conseguido aliviar algunos problemas y mejorar la calidad de vida en Atenas. Actualmente la ciudad es el centro político, económico y cultural de Grecia, y un destino turístico de gran importancia internacional.[1]

En la Biblia

El apóstol Pablo la visitó en su segundo viaje misionero, probablemente en el año 51. Su conversación con los atenienses en el ágora lo llevó al Areópago. Encontró que los atenienses eran investigadores y religiosos. Esto último resultaba evidente, porque había más de 3.000 estatuas, la mayoría de las cuales eran objeto de adoración, y también numerosos templos y altares. Entre éstos había uno dedicado "al Dios no conocido". Es posible que el altar que Pablo vio perteneciera a un culto mistérico.

Aunque su éxito inmediato no fue grande, en Atenas dejó un grupo de cristianos, entre quienes había un alto funcionario y una mujer de gran reputación.

En Atenas también había una comunidad judía que tenía una sinagoga en la que Pablo predicó, de acuerdo con su costumbre de comenzar su trabajo por los judíos en una ciudad nueva.

Hay muy pocas dudas de que Pablo volvió a visitar Atenas durante su tercer viaje misionero, aunque el hecho no está registrado específicamente por Lucas ni en el resto de la Biblia.[2]

Mapa

Cargando el mapa…

Concordancias

  • Hch 17:16-34; 18:1
  • 1Tes 3:1

Referencias

  1. 1,0 1,1 Atenas en Wikipedia.
  2. 2,0 2,1 Atenas
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